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Al igual que ocurre con casi cualquier disciplina de amplio alcance social relacionada con la cultura y el entretenimiento (ya sea en la era digital o aun en la etapa previa a la irrupción de internet) algunos de los videojuegos más populares, como World of Warcraft, Call of Duty, League of Legends o Minecraft, han sido a menudo objeto de críticas por su componente adictivo, que ha generado algunos problemas de salud. Sin embargo, existen también expertos que defienden los valores y efectos positivos que producen los videojuegos en la sociedad. Ya hace tiempo que académicos, educadores y profesionales de la salud analizan esta actividad hoy en día tan común y masiva como la de jugar a videojuegos.
Los videojuegos online alcanzaron gran notoriedad a partir de finales de los noventa con la popularización de la red. Cuando este universo de juego y ficción penetró en Internet pasó de ser una actividad principalmente solitaria a una experiencia compartida. Y en esta experiencia compartida reside precisamente una de las principales virtudes destacadas por los expertos que defienden este tipo de juegos. Títulos con millones de seguidores en todo el mundo como World of Warcraft, Call of Duty, League of Legends y Minecraft fomentan la asociación y la colaboración entre sus participantes.
"Lo que hace el jugador de videojuegos online es prepararse para el futuro”, afirma el doctor en Psicología de la Universitat Ramon Llull, Xavier Carbonell. "Un joven que está jugando a este tipo de juegos lo que está haciendo es aprender a vivir en un mundo virtual y, nos guste más o menos, cada vez tenderemos más hacia estas relaciones virtuales en el trabajo y en la educación, y posiblemente también en la salud", añade.
El videojuego Minecraft es uno de los más utilizados en los centros educativos
Los expertos en educación insisten en que el trabajo en equipo y las habilidades sociales para colaborar en un proyecto común son competencias fundamentales que las futuras generaciones van a necesitar desarrollar para resolver retos y problemas sociales, políticos y ecológicos que ya se están planteando actualmente. Por ello, Carbonell enfatiza que participar en este tipo de juegos y relacionarse con otros jugadores puede ser "una forma de prepararse para el mercado laboral y el mundo académico del futuro".
Lejos de alejar a los jugadores, el auge de los juegos online los ha unido más que nunca. En eventos como los organizados por la Liga de Videojuegos Profesional se reúnen miles de aficionados a los videojuegos para compartir su afición. "Los juegos online multijugador exigen la asociación y colaboración con otras personas para conseguir beneficios comunes", asegura el director de la LVP, Sergi Mesonero. "De los clanes de jugadores de los inicios del online hemos pasado a formas de colaboración cada vez más sofisticadas: comunidades, equipos con sus diferentes roles, clubs con sus directivas, patrocinadores y fans", asevera.
No es ningún secreto que los mecanismos internos de un videojuego están diseñados para motivar al jugador. Los videojuegos online han añadido un importante plus de motivación gracias al hecho que resulta muy estimulante competir y cooperar con otros usuarios. Es precisamente esta característica la que utiliza en sus clases el psicopedagogo especializado en psicomotricidad terapéutica y profesor de secundaria Daniel del Olmo. Para él, los videojuegos son una "herramienta de máximo potencial educativo" que puede resultar muy útil "para sacar el máximo rendimiento posible a unos más que desmotivados niños y niñas que encuentran aquello que se les presenta poco interesante, inadecuado y de poca interactividad".


